Algunas nuevas funciones del lector/usuario digital

Una tarde calurosa hace varios años me encontré en el parque central de Neiva, Colombia, a Leonel Arias, un veterano profesor de humanidades, filólogo de profesión, quien hacía medio año estaba disfrutando de su pensión de jubilación tras una larga experiencia docente universitaria. Al preguntarle por su vida de jubilado reciente, me contó que uno de los modos en los que ocupaba su exceso de tiempo libre, era participando con comentarios escritos en los foros virtuales de eltiempo.com a propósito de las informaciones de actualidad o de los textos de los columnistas. Se aficionó a esto con verdadero entusiasmo, y empezó a descubrir ciertas lógicas en el manejo de estos sitios web y a ensayar tácticas para sortear las restricciones que a cada paso se le presentaban. Descubrió, por ejemplo, que si escribía un texto largo- de varios párrafos- a menudo no aparecía en el foro virtual o su administrador lo suprimía rápidamente; entonces, como sus comentarios solían ser más extensos de lo usual, optó por dividirlos en varios comentarios breves (de un solo párrafo) y enviarlos con intervalos de veinte minutos; si alguien se tomaba el trabajo de juntarlos podía reconstruir íntegramente su texto original. También aprendió a advertir ciertas modalidades de censura a las opiniones disidentes de la política editorial del periódico, por parte del administrador de la página, que suprimía con velocidad opiniones muy críticas de los lectores. Y como las anteriores, descubrió otras argucias y tácticas que me detalló con verdadera fruición.

Si uno piensa en el caso de Leonel Arias, este lector/usuario de la prensa digital, puede inferir algunos rasgos que podrían – hipotéticamente- ser comunes a otros de sus colegas comentaristas: acceso amplio a Internet desde la casa ( o el sitio de trabajo); disposición de suficiente tiempo libre para navegar, leer y comentar (por su condición de jubilado o persona que no tiene una carga laboral intensa o extenuante); competencias tecnológicas suficientes; pertenencia a la cultura letrada y hábitos de lectura y destrezas argumentativas incorporadas como parte de su capital cultural individual. ¿Qué porcentaje de la población en general- y de la población lectora- reúne características socioculturales similares?

Cuando navegamos en la sección de opinión de un diario digital, se nos ofrece un mosaico de posibilidades de lectura, pero también de alternativas de interacción con el autor, el medio y otros usuarios. Como subraya Cabrera Paz (2009, 263): “las tecnologías de la comunicación crean mayores oportunidades expresivas para sujetos cada vez más ávidos de ponerse en contacto con otros”. Si leemos a un columnista de nuestras predilecciones, la interfaz en la pantalla nos invita a calificar la calidad del texto, a copiarlo, imprimirlo, compartirlo con un amigo a través del mail, llevarlo al Twitter, Facebook u otras redes sociales, y al mismo tiempo escribir un comentario que aparecerá a la vista del autor y los demás lectores de la columna bajo nuestro nombre de usuario.

Habitualmente, leemos no sólo la columna de opinión sino algunos o muchos de los comentarios que otros lectores han dejado registrados en una secuencia a veces interminable de reacciones y respuestas de los lectores, cuya cantidad y vivacidad muchas veces dan cuenta de los múltiples modos como fue leído el texto y como fue interpretado con base en perspectivas diferenciadas. El examen de este profuso material también nos permite conocer lo que hacen esos lectores con el texto: aplaudirlo, condenarlo, contaminarlo con sus propias ideas y percepciones, sacar sus propias conclusiones, hacer llamados a la acción, a menudo injuriar al autor de manera impune y cazar peleas y discordias con otros participantes del foro virtual, o bien, en ocasiones, polemizar con argumentos persuasivos.

Es característico de tales foros virtuales el hecho de que si bien al comienzo los lectores/comentaristas tienen como referencia directa el texto de la columna original, al poco tiempo se van apartando progresivamente de este y sus comentarios van adquiriendo una suerte de autonomía, de modo tal que si se intentara a posteriori reconstruir los ejes argumentativos de la columna que sirvió de reactivo para el foro, a partir exclusivamente de los intervenciones de los lectores, quizá no se llegaría a un resultado satisfactorio. Adicionalmente, el lector/comentarista no tiene ningún tipo de vínculo institucional con el medio- como sí lo tiene el columnista-, y a menudo se ampara en un cierto anonimato para poner a circular sus juicios de valor.

Ahora bien, el lector de una columna o de una sección de opinión de un diario digital tiene a su disposición -respecto a los temas e informaciones que despiertan su interés-, no sólo textos de opinión, sino noticias, entrevistas, videos, fotografías, audios, y puede -si dispone de tiempo, acceso a Internet y curiosidad- comparar los materiales informativos y de opinión que le ofrecen no sólo uno sino varios medios del país, de la región, e incluso internacionales. Como es sabido, son algunos de los rasgos de la hipertextualidad propia de la comunicación en red. Lo anterior contrasta con la situación del lector habitual de la prensa gráfica, quien por razones básicamente económicas y de accesibilidad dispone de un solo periódico para seguir los temas de actualidad- son proporcionalmente pocas las personas que tienen suscripción a varios medios impresos al mismo tiempo-, si bien puede comparar sus contenidos y enfoques con telenoticieros o informativos radiales.

Según Cabrera Paz ( 2009, 265,66), en la era de la web social el usuario es el contenido, “el usuario busca al usuario, el usuario busca la información, la información es el usuario, el sujeto es el mensaje.” Y agrega: “Con los medios tradicionales tuvimos un sujeto categorizable como espectador, público, televidente, lector, audiencia, receptor o consumidor. Y cada categoría definía un sentido de apropiación particular. La categoría “usuario”, a pesar de corresponder parcialmente a la nueva identidad del sujeto, refleja su transformación, sobre todo porque parece empezar a cumplir, simultáneamente, todos los roles previos (más otros nuevos). En el convergen múltiples operaciones: consume, produce, distribuye. Es el punto de entrada a la red y a la vez es la puesta en marcha de la red misma, es el sujeto red.”

Por su parte, Orozco Gómez (2009, 292) advierte que nunca antes como ahora los sujetos humanos pudimos dejar tanto registro de nuestras visiones, escuchas, lecturas, interpretaciones, significaciones e imaginaciones. Tales son, según el autor, los escenarios contemporáneos de los registros de la memoria y del acceso permanente a ellos. Lo cual, por otra parte, nos ofrece a los estudiosos de la comunicación y la cultura la extraordinaria oportunidad de acceder con relativa facilidad a una profusa información textual elaborada y producida por una franja de los hiperlectores actuales de la prensa digital, que examinada con base en metodologías pertinentes, nos puede aproximar a respuestas provisionales a la pregunta por los cambios en las funciones del lector/usuario en la era digital.

Referencias

Cabrera Paz, José (2009). «Convergencias: tecnologías del contacto.» En Pensar lo contemporáneo: de la cultura situada a la convergencia tecnológica, de Varios, 263-276. México: Anthropos-UAM.

Orozco Gómez, Guillermo (2009). «Entre pantallas,nuevos escenarios y roles comunicativos de sus audiencias-usuarios.» En Pensar lo contemporáneo: de la cultura situada a la convergencia tecnológica, de Varios, 287-296. México: Anthropos-UAM.

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Se confirma la existencia de “usuarios fantasma” en la campaña electoral de Santos en 2010

Una reciente nota publicada en el sitio Web de RCN radio, confirmó lo que era un secreto a voces: la existencia de un grupo de lo que el portal lasillavacia.com bautizó como “usuarios fantasma”, en el último tramo de la campaña Santos Presidente en 2010. Se trató de un amplio grupo de jóvenes contratados subrepticiamente por la campaña Santos para intervenir con slogans publicitarios y opiniones aparentemente libres en los foros de los lectores de la prensa digital y en las redes sociales.

En la nota de RCN radio se pueden leer los siguientes testimonios:
“Nos tocaba hacer comentarios diarios en distintas páginas de medios, así como en Facebook, Twitter, etc.”, le dijo Sara Bernal a RCN La Radio de la Noche. Pero la historia no se queda ahí, después de que ella y un grupo de más de 20 muchachos ingresaron a trabajar durante la campaña y los contrataron con horario y para cumplir metas diarias de comentarios, luego de 5 meses no les han pagado.

“Nos deben $750 mil pesos a cada uno” explicó Pedro Suarez, otro de los estudiantes que trabajó en el proyecto “Solución Colombia” operado por la empresa Link Marketing Visual S.A.S , hoy responsable del desarrollo del programa “Urna de Cristal” del gobierno colombiano…”

Miguel Peñaloza, un ex directivo de la campaña de Santos y hoy Alto Consejero para las Regiones reconoció implícitamente la existencia de estos usuarios fantasma cuando aseguró a RCN radio que en pocos días sería saldada la deuda con todos los jóvenes estudiantes que reclaman su remuneración.

Se confirma la denuncia oportuna del portal lasillavacia.com

lasillavacia.com, nuevo medio periodístico digital colombiano que focaliza su interés en el análisis de la coyuntura política colombiana, denunció oportunamente la masiva intervención de sus páginas de participación de los lectores- y la de otros medios digitales- con frases cortas de contenido publicitario a favor de un solo candidato por parte de lo que denominó “usuarios fantasma”, un grupo de personas presumiblemente contratadas con ese fin en la recta final de la contienda electoral (los meses de mayo y junio de 2010), por parte de la campaña de Juan Manuel Santos, candidato oficialista a la presidencia. Según Laura Jaramillo Bernal, la autora de la denuncia, a los estudiantes universitarios que se vincularon como “usuarios fantasma” les ofrecieron un promedio de 550 mil pesos mensuales (algo más de 250 dólares) por un trabajo temporal al que debían dedicar ocho horas diarias, durante seis días a la semana, con la consigna de digitar en foros virtuales y sitios web de prensa un promedio de 500 comentarios diarios por usuario.

La ausencia de originalidad de los comentarios de los “usuarios fantasma”- que en realidad multiplicaban un mismo eslogan publicitario en múltiples foros virtuales- y el hecho de que no hicieran referencia al artículo correspondiente ni realizaran intercambios de opinión con otros lectores en el mismo espacio, los hizo sospechosos ante los demás usuarios de estar realizando una labor de propaganda remunerada y no un ejercicio libre de opinión, como el que habitualmente realizan los usuarios de lasillavacia.com, que se reconocen entre sí como partícipes de un foro en el que se ponen en común argumentos que apelan principalmente a la racionalidad de los lectores.

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The Guardian reveló programa espía de EE.UU para manipular las redes sociales

Revelado programa espía de EE.UU para manipular las redes sociales

Por: Nick Fielding e Ian Cobain
The Guardian – Reino Unido – jueves 17 marzo de 2011

El programa militar ‘Sock Puppet’ o ‘muñeco/títere de calcetín’ crea identidades falsas para manipular y divulgar propaganda a favor de EE.UU.

Jeff Jarvis: Washington muestra la moralidad de un torpe autor de spammer (envíos indiscriminados a través de Internet).

Los militares estadounidenses están desarrollando software que les permitirá manipular secretamente sitios de redes sociales con el uso de identidades falsas para influenciar conversaciones en Internet y diseminar propaganda pro-Americana.

Una empresa californiana ha ganado el contrato otorgado por el Comando Central de EE.UU. (Certcom), que supervisa operaciones armadas en el Oriente Medio y en Asia Central, para que desarrolle lo que se ha descrito como un ‘servicio de manejo de identidades en línea’ y que esencialmente le permitiría a hombres y mujeres en el servicio militar estadounidense manejar y controlar un máximo de 10 diferentes perfiles falsos en diferentes partes del mundo.

El proyecto se ha relacionado por expertos en la Web, con los intentos de la China para controlar y restringir la libertad de expresión en Internet. Los críticos probablemente se quejarán de que esto permitirá que los militares estadounidenses creen un consenso falso en conversaciones en línea, excluyan opiniones inoportunas y sofoquen comentarios o informes que no corresponden a sus propios objetivos.

El descubrimiento de que el servicio militar de EE.UU está desarrollando identidades falsas en línea – conocidas en las redes sociales como Sock Puppet (‘títeres de calcetín’) – podría llevar a otros gobiernos, compañías privadas y organizaciones no gubernamentales a hacer lo mismo.

El contrato de Centcom estipula que cada una de las identidades falsas tiene que ser convincente, con historiales y detalles que apoyen la identidad creada; y que hasta 50 controladores radicados en EE.UU puedan controlar las identidades falsas desde sus estaciones de trabajo ‘sin el miedo de ser descubiertos por sofisticados adversarios’.

El Comandante Bill Speaks, vocero de Centcom, dijo: “la tecnología apoya actividades blogueras clasificadas en sitios de Internet en lenguas foráneas, para poder contrarrestar por fuera de EE.UU. la propaganda extremista, violenta y enemiga.” Agregó que ninguna de las intervenciones será en ingles, ya que sería ilegal interactuar con la audiencia norteamericana utilizando esta tecnología, y cualquier uso en inglés en las redes sociales por Centcom es y ha sido claramente atribuido. Las lenguas en las cuales son conducidas las intervenciones incluyen: árabe, urdu, farsi, y pashto.

Centcom también dijo que el programa no estaba orientado contra ningún Web-site radicado en EE.UU, en inglés o en ninguna otra lengua, y específicamente dijo que no estaban orientados contra Facebook o Twitter.

Una vez desarrollado, el programa le permitirá a personal militar estadoudinense trabajar continuamente desde un solo lugar, pero respondiendo a conversaciones emergentes en línea con cualquier número de mensajes coordinados, blogs, chatrooms posts, etc. Detalles del contrato sugieren que este ‘lugar’ será MacDill, la base de la Fuerza Aérea de EE.UU., cerca de Tampa, Florida, y donde está ubicado el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU.

El contrato de Centcom exige que cada uno de los controladores tenga el uso de un ‘servidor virtual privado’ ubicado en EE.UU y otros que parezcan estar fuera de EE.UU, para dar la impresión de que las identidades falsas son personas ‘reales’ ubicadas en diferentes partes del mundo.

El contrato también pide una ‘mezcla de tráfico’, combinando el uso de Internet de las identidades del controlador con el uso de Internet de personas fuera de Centcom, de tal manera que ofrezca una excelente cobertura a la falsedad de las identidades y/o habilite otro método poderoso para negar su existencia.

Se piensa que el contrato de múltiples perfiles ha sido otorgado como parte de un programa llamado Operation Earnest Voice (OEV) u Operación Voz Sincera (ó Creíble), y que fue desarrollado en Irak, como parte del arsenal militar en la guerra sicológica contra la presencia en línea de los que apoyan a Al-Qaida y a otros en contra de las fuerzas de la coalición. Desde ese momento, se ha reportado que OEV se ha extendido a un programa de más de $200 millones de dólares, y se piensa que se ha utilizado contra ‘jihadists’ en Pakistán, Afganistán, y el Oriente Medio.

OEV es visto en por altos comandantes militares en EE.UU. como un programa vital de contra-terrorismo y contra-radicalización. En testimonio dado al comité de los servicios armados del Senado de EE.UU el año pasado, el general David Petraeus, (en ese momento comandante de Centcom), describió la operación como un esfuerzo para “contrarrestar ideologías y propaganda extremista y para asegurar que las voces creíbles en la región, fueran escuchadas.” El aseguró que el objetivo de las fuerzas armadas de EE.UU es ser las “primeras con la verdad”.

Este mes el sucesor de Petraeus, el General James Mattis, le dijo a ese mismo comité que OEV “apoya todas las actividades asociadas con la degradación de la narrativa del enemigo, incluyendo intervención en la Web y la distribución de productos con capacidades y habilidades para la Web”.

Centcom confirmó que un contrato de 2.76 millones de dólares ya fue otorgado a Ntrepid, una corporación recientemente formada y registrada en Los Ángeles. Pero no reveló si el proyecto de múltiples identidades ya está en operación y tampoco divulgó detalles de otros contratos relacionados con ese proyecto.

Ningún vocero de Ntrepid ha ofrecido comentario.

En su declaración ante el comité del Senado el General Mattis dijo: “OEV busca interrumpir el reclutamiento y entrenamiento de terroristas suicidas; impedir que nuestros adversarios tengan refugios seguros; y contrarrestar la ideología y propaganda extremista”. Añadió que Centcom estaba trabajando con “nuestros socios/compañeros en la coalición internacional” para desarrollar nuevas técnicas y tácticas que EE.UU. pueda utilizar contra el adversario en el ciberespacio.”

De acuerdo con un reporte por parte del Inspector General del Departamento de Defensa de EE.UU. en Irak, OEV ha sido manejado por las fuerzas multinacionales, no po Centcom.

Cuando preguntamos si personal militar del Reino Unido ha estado involucrado con OEV, el Ministerio de defensa británico dijo que “no encontraba evidencia de ello”. El Ministerio de Defensa británico también rehusó decir si ha estado involucrado en el desarrollo de programas/sistemas de manejo de identidades, diciendo: “Nosotros no comentamos sobre nuestras habilidades cibernéticas.”

OEV fue discutido el año pasado en una reunión de especialistas sobre el tema de la guerra electrónica, en Washington DC, donde un alto oficial de Centcom le informó a los delegados que el propósito de el programa es “comunicar mensajes críticos y contrarrestar la propaganda de nuestros adversarios”.

El manejo de perfiles o identidades falsas por militares de EE.UU. puede enfrentar desafíos legales si estos sistemas son usados contra ciudadanos de EE.UU, donde un número de personas inmiscuidas en las técnicas de Sock Puppet ya han enfrentado acciones judiciales. El año pasado un abogado de Nueva York que se hizo pasar por un erudito fue sentenciado a prisión después de haber sido encontrado culpable de la ofensa criminal de hacerse pasar por otra persona y el robo de identidad.

No es claro si el programa de manejo de identidades falsas contravendría la ley en el Reino Unido. Expertos legales dicen que estaría en contra del Acto de ley de 1981 contra la Falsificación, el cual estipula que “una persona es culpable de falsificación si hace un instrumento falso, con la intención de que él/ella u otro lo use para inducir a alguien para que lo acepte como genuino, y que por razón de aceptarlo, pueda hacer o no hacer algún acto en perjuicio a sí mismo u a otra persona”. Aunque esto solo sería aplicable si se puede demostrar que la página Web o red social, sufrió ‘perjuicio’ como resultado de estas actividades.

• Este artículo fue alterado el 18 de marzo 2011 para remover referencias a Facebook y Twitter insertadas durante el proceso editorial y para introducir un cometario de Centcom recibido después de publicación en donde ellos estipulan que no están orientando sus programas a estas redes sociales.

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Nota de Juan Carlos Acebedo:

El post de la académica Wilame Lima, fue la primera referencia que tuve de la existencia de este artículo de The Guardian. Dada la importancia de esta revelación, le solicité a mi colega tuitera/bloguera Patty Williams (cuenta en Twitter: @orquidearoja), colombiana residente en el Reino Unido, una traducción del artículo al castellano. Con algunos ajustes menores, la versión en español del artículo corresponde a la traducción de Patty Williams, a quien le expreso en mi nombre y en el de los lectores nuestra gratitud. La versión original en inglés incluye varios hipervínculos que podrán ser consultados por los lectores en The Guardian. Invito a los lectores interesados a utilizar la sección de comentarios de este post para conversar con amplitud sobre el significado de estas revelaciones para los usuarios de las redes sociales en todo el orbe.

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En el quinto aniversario de Twitter

Retomo mis oficios de bloguero novato, para desearle un feliz aniversario a Twitter, y saludar (si eso fuera posible) a sus 200 millones de usuarios en todo el globo.  En su quinto cumpleaños, Twitter es un niño robusto y saludable, que se ha venido convirtiendo en una herramienta indispensable en el periodismo, la política, los movimientos sociales, la industria cultural, el intercambio académico, la prevención y atención de desastres, entre otros ámbitos en los que se escuchan los gorgeos y se perciben los aleteos del simpático pajarito azul.

Sus creadores cuentan que diseñaron Twitter pensando en que se utilizara como una herramienta de comunicación entre familiares y amigos; era el modo de compartir con un entorno cercano lo que uno estaba haciendo en ese momento, en un contexto en el que los contactos cara a cara se dificultan y son cada vez más espaciados e intermitentes. Pero al igual que sucedió con Facebook en sus orígenes, según lo narra la película Red Social, Twitter hace rato que rebasó las modestas expectativas de sus creadores, bajo el impulso poderoso e imparable de sus millones de usuarios en todo el orbe.

La combinación de un nuevo dispositivo tecnológico digital altamente interactivo, con las demandas comunicativas de los usuarios- derivadas de sus actuales condiciones sociales, culturales y de los contextos políticos conflictivos y dinámicos a los que pertenecen-, conforman un coctel de raras y sugestivas propiedades. Twitter es y será lo que hagan de él sus usuarios, a través de sus prácticas cotidianas de apropiación y empleo del novel dispositivo comunicacional.

Hace tan solo 8 meses abrí mi cuenta en Twitter, espoleado por las preguntas que alientan la investigación que llevo adelante sobre las nuevas funciones de los lectores en red. Y debo admitir que la experiencia ha sido intensa, vital y transformadora en lo personal y en lo académico. No solo he comenzado a modificar mis prácticas de lectura, que ahora dependen más de los links que recomiendan y comparten aquellos a quienes sigo en Twitter, y menos de los hábitos formados en la frecuentación de unos pocos medios nacionales. También me he unido con un entusiasmo que no sentía desde mis tiempos de estudiante universitario a jornadas de solidaridad en defensa de la libertad de expresión y opinión en mi país, y en ese andar he ido reconfigurando mi identidad política pública, hasta hace poco escindida en fragmentos desconectados entre sí.

Se discute si Twitter es una red social o más bien una amplia red de intercambio de información y de construcción de opinión a través del diálogo y el debate. Los usos que mis colegas en Twitter y yo le damos a la red se relacionan más con lo segundo que con lo primero. Compartimos lecturas y fuentes de información a través de la divulgación de links, ofrecemos juicios de valor sobre esas fuentes y textos, aportamos información original sobre asuntos de nuestro entorno, y lo discutimos todo, a veces mediante extensas conversaciones en línea, con  la ilusión de que estos gestos podrán tener alguna incidencia en la formación de opinión pública.

Recientemente hemos aprendido que Twitter también nos sirve para realizar jornadas de solidaridad por la libertad de opinión, por la paz en Colombia, en defensa del medio ambiente y contra la corrupción de los gobernantes. En esas jornadas, que nosotros mismos organizamos, ha empezado a propiciarse un espacio de encuentro y negociación de sentidos entre generaciones de colombianos que hasta hace poco no tenían casi lugares de contacto e intercambio. Quizá allí radica una de las potencialidades transformadores más eficaces de Twitter: en ese diálogo incipiente entre  los mayores de 45 años y los menores de 25 años, que nos interrogamos acerca de qué conviene hacer entre todos para llegar a ser un país que merezca ser llamado democrático.

El siguiente es el video institucional del quinto aniversario de Twitter; en él se advierte que la empresa mantiene su estrategia de crecimiento en el volumen de usuarios a partir del efecto de arrastre que tienen las celebridades del mundo del espectáculo y, secundariamente, de la política institucionalizada. Pero hoy en día Twitter es mucho más que eso.

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